viernes, 24 de octubre de 2008

¡Los cayos!




Los cayos es un parque nacional formado por pequeñas islas playeras, llamadas cayos. Está ubicado al noroeste de Venezuela, a unas tres horas y media de Caracas en coche pasando por Valencia llegamos a Morrocoy. Primero intentas aparcar el coche y luego tomar un peñero, una lancha que puede ser de madera típicas de los pescadores de las costas venezolanas, pero no os asustéis también hay lanchas con motor, no tendremos que ver como unos pobres hombres reman hasta el islote de vuestra preferencia. El precio del viaje varía dependiendo de la cantidad las personas, la distancia, la temporada y la nacionalidad. Jejeje… si eres extranjero te cargarán un plus. Los normal es llegar muy cansados al peñero, por el camino recorrido y quedarse en el islote más cercano y económico, sin embargo os recomiendo esperar un poco más e ir al cayo denominado Sombrero. Ese es él que elegí cuando fui con mi madre, tía, prima y mi hermana menor. Por que mi prima y mi tía ya habían ido nos lo recomendaron porque es él mejor.

El agua es cristalina, se puede ver perfectamente la clara arena, caracoles, cangrejos enterrados en la arena que salen de sus escondites de vez en cuando, los peces...¡Los peces! De mil colores, tamaños, muy exóticos todos y cada uno de ellos, a veces puedes ver alguna manta raya perdida, Disfruté tanto persiguiendo los peces que perdía la noción del tiempo. ¡Ah! No me puedo olvidar de contaros que mientras vas en peñero puedes ver los defines seguirte por las oscuras profundidades azules e incluso saltando. Auténticos delfines salvajes haciéndote un espectáculo usando sus habilidades algo tan irrealista que crees estar soñando desde el momento en que subes a él. También se pueden ver gaviotas y otras aves exóticas que jamás pensarías encontrar en mar abierto o incluso en el mismísimo Cayo Sombrero; todas muy coloridas intentando hacerles la competencia a los peces. Recuerda protegerte del sol y no pasarte de los horarios en que los peñeros deben llevarte de vuelva al puerto de donde viniste. Puedes acampar pero debes llevar todo lo necesario, comida, agua, tienda de campaña etc. Claro que yo no acampé, si no que me quedé en un hotel, del que ya no recuerdo cuantas estrellas, muy acogedor, enorme, con piscinas gigantes con estructuras muy originales que se pueden aprovechar para jugar un poco además de nadar. Como por Ej: una de ellas tenía un rampa por la cual podía deslizarte a la siguiente piscina, pero hazlo con algo debajo del trasero o lamentarás haberlo hecho, porque podrías raparte. Otra tiene una barra para poner las bebidas y silla submarinas etc.

Espero que lo visitéis porque realmente vale la pena y será una experiencia que nunca olvidareis.

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